San Diego como punto de encuentro cultural: la mirada de Roxana Velásquez desde el arte
La directora ejecutiva del San Diego Museum of Art reflexiona sobre liderazgo, frontera y el poder del arte como puente entre comunidades.
9 de febrero de 2026

Dirigir una de las instituciones culturales más importantes del sur de California desde una perspectiva binacional no es una casualidad, es una vocación. Roxana Velásquez Martínez del Campo, directora ejecutiva del San Diego Museum of Art desde 2010, ha construido una carrera marcada por el arte como herramienta de diálogo, inclusión y conexión entre culturas.
Primera mujer y mexicana en liderar el museo en sus más de ocho décadas de historia, Roxana encarna una visión que entiende a San Diego como un territorio de intercambio constante: entre países, disciplinas, comunidades e ideas. Desde su experiencia, la ciudad se revela no solo como un destino cultural vibrante, sino como un espacio donde el arte cobra un papel activo en la construcción de puentes.
Liderar desde la frontera
Para Roxana, vivir y dirigir una institución centenaria en una ciudad como San Diego es, ante todo, un privilegio. Su carácter binacional, su diversidad cultural, su entorno natural y su impulso en campos como la biotecnología y la ciencia hacen de la región un territorio profundamente inspirador.
“San Diego me nutre diariamente”, explica. Esa energía fronteriza, sumada a una sólida oferta cultural y a la belleza del paisaje, crea el contexto perfecto para imaginar proyectos que conecten a distintas comunidades. Desde su rol como líder cultural, la ciudad la invita todos los días a construir puentes que detonen diálogos e intercambios enriquecedores, reafirmando el arte como un lenguaje común.
México como raíz, San Diego como escenario
La trayectoria de Roxana en México, al frente de instituciones como el Museo Nacional de San Carlos, el MUNAL y el Museo del Palacio de Bellas Artes, ha definido profundamente su visión curatorial y directiva. Crecer y formarse en la Ciudad de México le enseñó a entender el arte como un derecho, no como un privilegio, y como una expresión que no reconoce fronteras.
Esa filosofía ha guiado su gestión en San Diego durante los últimos 15 años. A la par, destaca el papel fundamental de la filantropía en Estados Unidos y el compromiso de individuos y comunidades con la misión del museo. Gracias a ese ecosistema, el San Diego Museum of Art ha logrado ampliar su audiencia, sus espacios expositivos, su colección, que hoy supera las 2,500 obras, y sus programas educativos y comunitarios.
Espacios para la inspiración
La inspiración de Roxana no se limita a las salas del museo. Caminar en la naturaleza es una constante en su proceso creativo: las playas, los cañones y los parajes naturales de San Diego le ofrecen espacios de reflexión donde surgen nuevas ideas para futuros proyectos.
Al mismo tiempo, las propias exposiciones, conferencias, conciertos y obras de teatro que tienen lugar en el museo y en la ciudad funcionan como detonadores de una inspiración continua. Para ella, la experiencia artística es un diálogo permanente entre el entorno y la creación.
Sabores para desconectar
Amante de la gastronomía en todas sus expresiones, Roxana disfruta tanto de restaurantes pensados para recibir invitados especiales —con vistas privilegiadas de la ciudad y altos estándares de calidad— como de propuestas más caseras y locales, especialmente en los alrededores de Balboa Park, el centro de San Diego y La Jolla.
La diversidad culinaria de la ciudad permite transitar con naturalidad entre la cocina francesa, italiana y, por supuesto, mexicana, siempre acompañadas por paisajes que van desde la bahía hasta atardeceres memorables. Sin embargo, su ritual favorito para cerrar el día es más simple: caminar al llegar a casa, una forma de desconectarse y recargar energía tras jornadas intensas en el museo.
Redes de mujeres que transforman
A lo largo de su estancia en San Diego, Roxana ha construido una sólida red de colaboración con mujeres líderes de instituciones culturales, educativas y artísticas. Entre ellas se encuentran las directoras de la Sinfónica de San Diego, el Museo de Arte Contemporáneo de La Jolla, el Museo de Historia Natural y La Jolla Playhouse.
Estas alianzas, junto con su participación en redes como SoCal Trusteeship y colaboraciones con universidades y organizaciones locales, han demostrado cómo la creatividad y el liderazgo femenino impulsan transformaciones profundas en la región. Para Roxana, estas redes son espacios de inspiración, apoyo mutuo y construcción colectiva.
Balboa Park: un reflejo personal
Si hay un lugar que condensa su historia y su visión del arte y la cultura, ese es Balboa Park. No solo como el corazón cultural de San Diego, sino como un espacio donde convergen comunidad, patrimonio, naturaleza y futuro. Ahí, el museo se convierte en un punto de encuentro vivo, accesible y en constante evolución.
El futuro cultural de San Diego
Entre las iniciativas que más la entusiasman actualmente se encuentran los proyectos colaborativos entre instituciones, una práctica que el museo ha fortalecido a través de alianzas con la San Diego Symphony, el San Diego Ballet y la Universidad de California en San Diego.
Pero el proyecto que marca un antes y un después es la expansión del San Diego Museum of Art, diseñada por la firma del reconocido arquitecto Norman Foster. Esta ampliación contempla un nuevo acceso público, una expansión significativa de los espacios expositivos y un pabellón dedicado al compromiso comunitario.
Se trata de una visión a largo plazo que busca transformar el corazón de Balboa Park y consolidar al museo como un legado cultural para futuras generaciones: un espacio donde el arte no solo se contempla, sino que se vive y se comparte entre todas las comunidades.
Para más información visita: https://www.sandiego.org/es
Para descargar imágenes en alta resolución, ingresa al siguiente enlace.











.jpg)


